“Este año fue muy fuerte. Me llenan el alma mi familia, mis amigos y mi trabajo. No soy muy creyente pero cada mañana digo ‘ah’ y le agradezco a Dios que me conservó la voz. Es un don que me regalaron. Y es un privilegio enorme que todos los días me tomen examen y lo apruebe”. Volvió a ser el “Negro” Oro después de un período borrascoso que él mismo circunscribe en seis meses. Otra vez su mirada es tan firme y su voz está llena de orgullo y confianza como frente al micrófono. Tira sobre la mesa su condición de ser el más escuchado de la radio y desde allí opina y postula. Y sonríe de nuevo.
-No pudieron copiarles la fórmula.
-Ahí se equivocan. Todos somos únicos, indivisibles e irrepetibles. Deben idear un modelo mejor, no imitarlo porque no se puede. ¿Cómo copiás a Tinelli, Chiquita Legrand o a Susana Giménez? Hay que competir desde otro lado.
-¿Escuchaste a Dady Brieva?
-Grabé sus dos primeros programas. Antes de empezar en la radio me dijo que era oyente nuestro. Es un excelente actor, de los pocos capocómicos que hay, pero la radio es otra cosa. Como una fábrica, requiere que estés siempre lúcido y no se improvisa nada. Soy como un albañil que no falta nunca a la obra. Hace falta otra cosa debajo, que yo sí tengo. Llamalo ángel, o preparación. No alcanza con la voz.
-Ahora se sumó Luis Majul.
-Es un periodista político, no lo veo cantando ni contando cuentos. Ya compitió con nosotros en FM y no le fue bien.
-¿Tu único rival de fuste es Mario Pergolini?
-Es el único que me ganó. Hoy tengo más oyentes que él. Que la AM le gane a la FM es raro y maravilloso.
-Venís de pasar una temporada de mucha angustia. Hubo muchos rumores...
-Tuve problemas personales que me perjudicaron anímicamente. Nunca blanqueé el tema ni lo haré. Sí diré que me estafaron los que me administraban y tuve que presentarme a una convocatoria. Me costó mucho dinero y disgusto.
-¿Y los rumores?
-Si querían matarme no lo lograron. Excepto por un par de días en los que falté porque me sentía muy mal, nunca dejé de trabajar. Se armó con eso un escándalo mediático: que tenía graves problemas de salud y sentimentales. Nada.
-¿Por qué?
-Me quieren matar porque soy el número uno. La competencia es así. Te apuntan todos. La mejor noticia que le podés dar a ciertos grupos de poder es que estoy enfermo. Estoy muy bien de salud y de ánimo. Cada vez trabajo más y me va mejor.
-¿Cómo llevaste adelante el aire?
-Desangrándome. La gente no podía hacerse cargo de mi problema familiar. Por eso no hice una conferencia de prensa y conté todo. No corresponde. Salía al aire con toda la potencia, pero forzando la máquina durante seis meses.
-Arrancabas cansado.
-Claro, si no dormía.
-¿Por eso no te exponías?
-Sí. No hice televisión ni iba a cócteles (tampoco suelo hacerlo). No tenía ganas de ver a nadie. Pero me sirvió para saber quiénes eran mis verdaderos amigos. Como mi hijo.
-¿Y cómo sigue? Entre otras cosas se dijo que te sacaban del aire.
-Nada fue cierto. Tengo contrato hasta el 2010 con la radio y seguiré en “Posdata” en la tele. Hay otro proyecto pero no sé si debo hacer algo más. Porque también tengo que leer, ver cine y escuchar música. Si no, estoy vacío.
-Estás cantando más. ¿Te llamó Tinelli para sus programas?
-Varias veces, hasta para ser jurado, y siempre me negué. No me suma, me iba a hacer mal a la imagen. No porque el programa sea malo. Soy el negrito que canta en la radio. Eso compran millones de personas.
-Pero grabaste un disco.
-Fue un error. Me dejé guiar por un productor, pero que me escuchen en la radio no significa que compren un CD. Prefieren a Sinatra. No te podés mover de donde te pone la gente. Y está bien, me sirvió de experiencia.
-No está mal que prefieran a Frank Sinatra.
-Desde luego.
-¿Entonces no deberías dejar de estudiar canto?
-Puede ser otro error. Pero me gusta, también estudio baile y hago gimnasio. Cuando cante excelente no me van a bancar más. Por eso a veces lo hago mál a propósito. No se cambia un éxito.
Gustavo Masutti Llach
Fotos: Daniela Java
Revista Ahora - Diario Crónica
Buenos Aires - Argentina
14 de setiembre de 2008