El conductor, locutor y periodista ha logrado un importante reconocimiento en las familias argentinas, ya sea por el estilo de programas que realizó, por su cuidado en el uso del lenguaje o por su intachable imagen de hombre bien.
Si bien su popularidad se debe, fundamentalmente, a sus participaciones en la conducción de muchísimos programas de televisión y publicidades, sus comienzos en los medios fueron en Radio, precisamente en Radio Nederland. Cómo fue eso?
No es tan fácil rastrear el comienzo de todo, porque en realidad, lo de Radio Nederland, que fue desde 1969 hasta 1975, es lo primero que aparece como profesional, pero en realidad ya había hecho Radio antes, en 1965, aquí en Buenos Aires en Radio Municipal.
En es momento estaba de paso por Buenos aires; acababa de hacer tres años de derecho en España, donde residía porque mi padre era diplomático. Volvimos para Argentina y quise revalidar las 15 materias que tenía dadas y me convalidaban solo una, derecho romano, entonces pensé en seguir la carrera en España, cosa que hice un año después. Pero el comienzo fue aquí en 1965, incluso haciendo personajes en una especie de Radioteatro, porque mi vocación era, por lo menos durante la época del colegio secundario, la actuación, de hecho, me siento actor, soy actor.
Cuales fueron sus experiencias actorales?
La primera vez, me convocan para interpretar a un locutor, un conductor de televisión, algo así… o sea, de mi mismo, y les dije: No, gracias, quiero hacer de otra cosa, de narcotraficante, de asesino serial, cura rebelde, aviador suicida… no importa, cualquier cosa menos de Pancho Ibáñez.
En Poliladron hice de comisario, un policía corrupto de la Bonaerense que me encantó interpretar, también trabajé en Conflictos en Red donde hice de psiquiatra, y otro papel que me encantó fue el que hice en la película Dolores de Casada donde interpretaba a un perdedor que se la pasaba dando concejos sobre las mujeres y en realidad el tipo era un fracasado. En fin, me gusta hacer de otros personajes, no de mí.
Cuando ya vuelve definitivamente de Holanda, como sigue su carrera?
Si bien yo había estado trabajando durante seis años en una de las emisoras internacionales más importantes del mundo, cuando llegué aquí, lógicamente, quise trabajar como locutor, entonces me entero que no puedo sin el carnet de locutor. Y que tenía que hacer entonces? Ir al ISER.
La única facilidad que había para los locutores extranjeros o, como en mi caso, que podíamos demostrar que habíamos trabajado profesionalmente como locutores en el exterior, era que podíamos rendir todas las materias como libres, así que en lugar de hacer la carrera en tres años la hice prácticamente en uno.
En su carrera, usted condujo desde un programa de deportes, como El Deporte y el Hombre hasta un programa de ciencia, La Aventura del Conocimiento, pasando por ciclos de entretenimientos, que son géneros bastantes distintos entre si. Qué programa le gustaría hacer que todavía no haya hecho?
En Radio, me encantaría hacer un tipo programa que nunca se hizo, que sería un día a la semana, pero todo el día. O sea, comenzaría con el desayuno, tipo 8 de la mañana, con el espíritu del desayuno, de curiosidad y de que va a pasar durante el día, entonces leería las noticias, me informaría y, lógicamente, informaría a los oyentes.
Luego, incluso, invitaría a alguien a almorzar, y hasta me iría a dormir una siesta corta de 20 minutos, y en ese lapso pondría música. También, tendría otro invitado para tomar el té, y por la noche finalizaría con dos o tres invitados haciendo una gran picada.
Lo cual indica que no es lo mismo el invitado de la mañana que el de la tarde o el de la noche, y por supuesto no serían los mismos temas ni la misma música. E ir pasando por estos distintos estados de ánimo, distintas notas, pero donde hubiera un denominador común, que sería el conductor, en este caso yo, con sus diferentes estados de ánimo a lo largo del día, y así hasta la semana que viene.
Lógicamente, habría que conseguir a cuatro personas más que hicieran lo mismo los demás días de la semana.
Y en televisión, me gustaría un espacio de dos horas, que comience bien tarde, entre las diez o doce de la noche, una vez por semana, donde habría un momento de reflexión, un momento para el deporte, para reírse, para distenderse, un momento de sátira, para el reencuentro, una entrevista… ese es el programa que me encantaría hacer, por la noche, recibiendo gente, y charlando tanto como con un político como con un cómico, un artista o un deportista.
Como oyente, que tipo de programas escucha?
Reconozco que no pertenezco al tipo de personas que son fieles a un programa de Radio. Tengo una particularidad, que es una curiosidad que podríamos denominar como enfermiza, que es la de querer estar al tanto de todo lo que pasa y saber de todo, de no perderme nada, y por todo es no tengo un programa fijo, voy cambiando continuamente, y en cuanto descubro la mecánica de un programa, ya empiezo a perder el interés… pero generalmente hago zapping
Qué opinión tiene del lenguaje que se utilizan hoy, tanto en Radio como en televisión?
Hay dos teorías, o mejor dicho, dos posiciones. Están aquellos que piensan que la Radio tiene que ser el fiel reflejo del habla cotidiana, entonces hay que hablar como habla la gente. Esa es una posición
Otros, en los cuales me incluyo, decimos que si quienes tenemos la oportunidad de que nos escuchen miles y miles de personas, por qué no utilizar esa herramienta para llevar a los demás la posibilidad de que hablen mejor? Creo que quienes tenemos la responsabilidad de estar en Radio o televisión nos debemos de colocar por encima de la media, y no en la media, justamente para ilustrar, para enseñar, para transmitir conocimientos.
Yo no conozco, francamente, a nadie que quiera ser más bruto o más tonto de lo que es, así como nadie quiere ser más pobre de lo que es o vivir peor de lo que vive. Todos queremos elevar nuestras condiciones, y es lógico.
Cuando alguien dice la frase “todo tiene que ver con todo”, inmediatamente uno la relaciona con usted. Esa frase, se le ocurrió a usted o usted fue quien la popularizó?
Cada vez que me preguntan por esa frase digo dos cosas: La primera es que si, se me ocurrió a mi, pero no hay ningún merito en eso, que yo juzgo de perogrullo, y sigo la ironía diciendo que el único que dijo frases más perogrullescas que yo fue Perón, que decía frases como por ejemplo: “la única verdad es la realidad”. Lo segundo que digo es que creo que la hice para justificarme a mí mismo, como a mi me gusta saber de todo, y no me puedo resistir al hecho de asociar las cosas…
Cuál fue el peor momento en su carrera?
Es una pregunta para la que tendría que estar más preparado para responder. Ocurre que, por mi propia naturaleza, me sorprendo a veces a mí mismo dándome cuenta de que las malas noticias no me afectan. Los golpes, los sinsabores de la profesión, los paso olímpicamente. Ninguno me frustra, ninguno me abate, ni ninguno me deja desanimado o sin ganas de seguir adelante. Incluso creo que hasta me he olvidado de los malos momentos; por eso la reapuesta a cual fue el peor momento no la tengo en claro… tendría que comenzar a recordar momentos desagradables, pero no hay momentos terribles en mi vida.
Lo que podría tomar como momentos desagradables son algunas anécdotas. Recuerdo que en el año 1982, trabajando en Canal 13, cuando había comenzado El Deporte y el Hombre, había pasado toda una serie sobre los juegos olímpicos, y recordaba permanentemente en el programa que los juegos, al año siguiente se iban a celebrar en Los Ángeles. Y un día me entero que el canal había recibido, del Departamento de Estado norteamericano, una invitación para enviar a un periodista, con todo pago durante una semana, para visitar las instalaciones olímpicas y contar lo que habíamos visto. Lo único que había que pagar era el pasaje aéreo a Los Ángeles. Y nadie me avisó nada.
Cuando me enteré, fui a hablar con las autoridades del canal, y me respondieron que no tenían dinero para pagar un pasaje a EE UU. El tema, es que las autoridades eran miembros de la marina, y estaban a punto de irse ya que en poco tiempo asumía Alfonsín, y más allá de que no entendían nada de los medios, tampoco les interesaba nada, lo único que les importaba era ver que se podían llevar antes de irse, y la verdad, esa fue una frustración muy grande como profesional.
Y el mejor momento?
En realidad, no ha habido “el” momento, ese momento en que uno dice hay que aprovechar este momento. Creo que lo mejor, profesionalmente, es una serie de sensaciones que se producen no cuando te felicitan por un programa o cuando te dicen que el rating es bueno o cuando vas a recibir un premio. Es ir por la calle y encontrarte con una enorme cantidad de personas que te saludan con reconocimiento y con alegría, desde jóvenes hasta señores grandes, y que te felicitan, o tipos que van manejando un camión y te gritan Panchito, sos un fenómeno!!
Ese espectro tan grande de personas que te reconocen, la verdad, me llena de orgullo, más cuando yo jamás hice programas para quedar bien con nadie o que a mi no me gustaran. Siempre digo que hago programas que yo vería, pero no porque me admire, sino porque no me saldrían bien, no los haría con gusto.
Cómo imagina los medios de acá a diez años y como se imagina a usted en esos medios?
Le voy a contestar con algo que va a sonar a evasiva. No me preocupa mucho el avance tecnológico; en primer lugar, como un mecanismo de autodefensa, porque no soy muy amante de la tecnología, y no siento ese desafío de estar al tanto con la tecnología, por más que avance vertiginosamente.
Pero lo que nunca va a cambiar es la cultura, el conocimiento, pero no el conocimiento de cómo funciona una máquina, sino el conocimiento de la historia del mundo, de las ideas, por lo tanto creo que siempre va a haber lugar para las personas que puedan aportar ese conocimiento fuera de lo tecnológico. Entonces siempre voy a tener trabajo, siempre voy a poder hablar. Lo que nunca voy a poder hacer es estar al frente de una organización, de dirigir algo… me aterra la idea de tener gente a cargo y que dependan de que a mi me vaya bien o mal, de que haga buenos negocios o no.
Lo que sí es que no me veo renunciando a trabajar, a que llegue un momento donde diga no hago más Radio o Tv. la verdad, no me lo imagino.
Exclusiva de Pablo Dócimo para www.deRadios.com